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@2017 Málaga Wedding Photographer

Málaga, España | 

Boda en El Vendrell, Tarragona. Karina + Pedro

serendipity

/ˌsɛr(ə)nˈdɪpɪti/

noun

the occurrence and development of events by chance in a happy or beneficial way.

 

Algo que siempre me gusta hablar con los novios cuando nos reunimos es sobre manejar las expectativas del día de la boda.

 

Es verdad que hay mucho que organizar y siempre se quiere tener todo bajo control.

 

Pero hay situaciones que se pueden escapar de las manos. Por ejemplo, tener que evacuar el hotel por motivos de seguridad en pleno banquete... ¿Qué les parece esa?

 

Como fotógrafo de bodas en Barcelona y toda España he presenciado alguno que otro contratiempo, pero jamas me imagine estar en esa situación. Es por esto que me gusta ir a las bodas sin un plan preestablecido.

 

Y la cuestión muchas veces no es la situación sino cómo la afrontamos, muchas veces toca, como dice el refrán, "al mal tiempo buena cara". Quién sabe... quizás hasta final feliz tenga. 

 

Y esto fue lo especial de la boda de Karina y Pedro, creo que no pasaron ni un segundo sin sonreir a pesar de todo.

Decidieron casarse en la Ermita de la Mare de Déu de Bará, en la provincia de Tarragona, en Cataluña. 

Se vistieron en el Hotel Le Meridien Ra Beach Hotel & Spa donde regresaron luego para el cocktail, banquete y discoteca.

 

Justo antes de servir el banquete me acerco donde la hermana de Karina para preguntarle si sabe de alguna sorpresa preparada por los amigos de la pareja y me dice que no mientras escucha al maitre del hotel hablar con su hermana y me dice, ahí tienes tu sorpresa, hay que evacuar el hotel.

 

No pasaron 5 minutos y ya estábamos todos camino a la playa para estar en un lugar seguro, seguidos de los ánimos y gritos de los vecinos, que nunca pueden faltar, ¡qué vivan los novios!, ¡guapa!, ¡guapo!, ¡bello ese fotógrafo!... vale ese último me lo he inventado pero si hubiera estado mi madre y mis tías seguro lo gritarían.

 

Todos los invitados charlaban en el paseo marítimo y la banda Brasounds animaba el ambiente con música brasileña, había un ambiente súper relajado y lleno de buena vibra, hasta Karina se quitó los zapatos y decidió meter los pies en el agua por un rato.

 

Fué aquí cuando una idea llegó a mi cabeza, ¿y si hacemos el baile de los novios aquí mismo? De una corrí a donde estaban los novios para comentarles, rezando por dentro para que les gustara. Karina y Pedro se vieron la cara y se emocionaron igual que yo. De una vez, sin perder tiempo por si cambiaban de parecer, corrí donde estaba la banda y a ellos también les gustó la idea, hasta pidieron a los invitados que hicieran un semicirculo y que iluminaran a la pareja con la linterna de sus móviles para hacer el baile aún más romántico.

 

¡¡¡Momentazo!!!, creo que este fue uno de los momentos donde todo el mundo quedó en segundo plano para la pareja, aquí y ahora estaban sólo ellos dos. Pedro no aguantó las ganas y gritó ¡¡Me casé con la mujer más bella de todo mundo!!

 

Grito que, estoy segurisimo, escuchó toda Tarragona.